



























































































































Todo ocurre por algún motivo, y creo que no fue casualidad reencontrarme con Gloria y Miguel, una pareja unida por una de esas corrientes subterráneas de complicidad que a las personas nos cuesta a menudo años, o incluso vidas, establecer.
A veces el destino nos inquieta, queremos saber qué sucederá y, mirando al futuro o al pasado, perdemos nuestro presente. Observando a través del visor de la cámara pude ver a una pareja que recorría un mismo camino, una pareja que compartía el momento presente como el mayor de los regalos.
La luz que desprendió el acontecimiento hizo que la iglesia de Moya brillase ante unos chicos que supieron disfrutar de la autenticidad de su gran día.
Rodeados de sus amigos y de sus seres queridos, pasamos un día intenso lleno de risas y emociones. Y ellos dos, como en un sueño dentro de otro, reafirmaron la vida dentro de la vida.
Peluquería Platino. Fantástica la Hacienda de Anzo, con su charca de la suerte. Preciosa decoración a mano de Jara flores y fabuloso servicio audiovisual de Sonora.
Gracias, Gloria y Miguel, por darme la oportunidad de fotografiar esta unión.
Guillermo de Luis, Fotógrafo de Bodas Las Palmas.
